image
Confessions of an Economic Hit Man
John Perkins
Berret-Koehler Publishers Inc. (2004)


Hace años, cuando entré a la Universidad y empecé a ver más allá de los círculos sociales de Coapa, frecuentaba la casa de Claudia. Nunca había visto tanta riqueza. ¡Tenían tres coches! ¡Llenaban dos carritos con la compra semanal del súper! Toda esa abundancia provenía del empleo del padre de familia como ingeniero especializado en una firma nacional exitosa —firma, que por cierto, víctima parcialmente de algún mal manejo y parcialmente de los efectos de la globalización, ya no existe—. Mis rudimentarias ideas acerca de la justicia social me hacían ver en ese señor la encarnación de todos los males del capitalismo. Ahí, frente a mí, estaba uno de los famosos robber barons que financiaban su opulencia con el sudor de la clase trabajadora. De esos a los que se refiere On'Ta: “Y es que a mirar no te has puesto/ que el trabajo y lo que comes/ que la ropa que te pones, tus acciones y tu puesto/ los sostienen el esfuerzo de los que viven sin lujo/ que se gastan en el surco por apenas el sustento/ que te causan descontento porque no sufren a gusto”. Y sufría ya la contradicción proveniente del hecho de que el ingeniero y su familia fueran amabilísimas personas, buenas gentes, preocupadas por los demás, generosas, etcétera, etcétera. ¿Cómo conciliar esa cara familiar con su papel de explotadores?
"" (more…)